A SEGUNDA CAUSA DE PEDIDOS DE LICENCIA MEDICA ENTRE EDUCADORES

Reconocen la disfonía como un mal laboral de los docentes

Una resolución de la Superintendencia obliga a las ART a brindarles terapias individuales a cargo de especialistas

AUN CUANDO SE DISPONE HOY DE DIVERSOS RECURSOS TECNOLÓGICOS PARA ACOMPAÑAR EL PROCESO EDUCATIVO, LA VOZ SIGUE SIENDO UN INSTRUMENTO ESENCIAL DE LOS DOCENTES MUY EXPUESTO A SUFRIR DAÑOS

AUN CUANDO SE DISPONE HOY DE DIVERSOS RECURSOS TECNOLÓGICOS PARA ACOMPAÑAR EL PROCESO EDUCATIVO, LA VOZ SIGUE SIENDO UN INSTRUMENTO ESENCIAL DE LOS DOCENTES MUY EXPUESTO A SUFRIR DAÑOS

 

Aunque se la suele considerar un problema menor, la disfonía está lejos de serlo para quienes utilizan como herramienta de trabajo a su voz. Tanto es así que este trastorno se ha convertido a lo largo de los últimos años en una de las principales causas de pedido de licencia médica entre los docentes de nuestra provincia. Frente a tal realidad, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo acaba emitir una resolución que obliga a las ART a brindarles tratamientos individuales a cargo de especialistas.

La medida, que viene a dar respuesta a un reclamo del Colegio de Fonoaudiólogos de La Plata, establece que ante casos de disfonía las Aseguradoras de Riesgo de Trabajo deberán cubrirles a los trabajadores docentes al menos ocho sesiones individuales de terapia a lo largo de un mes.

Pero además, que el tratamiento que reciban los docentes “deberá incluir una laringoscopía” y la evaluación de un equipo formado “como mínimo por un especialista en otorrinolaringología y fonoaudióloga entrenado en foniatría”. Así lo dispone puntualmente el Protocolo para Disfonías de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo que acaba de salir publicado en el Boletín Oficial de la Nación.

“Se trata de un avance fundamental porque no sólo reconoce la importancia de los tratamientos fonoaudiológicos para los trabajadores que usan como herramienta a su voz, sino porque además obliga a las ART a brindarles una terapia individual dentro de los cinco días posteriores a establecerse que la patología tiene una causa laboral”, señala Alejandra Morchón, la presidenta del Colegio de Fonoaudiólogos de La Plata.

Esta entidad profesional, que venía reclamando desde hace tiempo una medida semejante, propone ahora realizar un censo en toda la Provincia para saber con precisión cuántos profesionales “fonoaudiólogos entrenados en foniatría” –como dice textualmente la resolución- están registrados en la jurisdicción.

una asignatura pendiente

Aún cuando se dispone hoy de diversos recursos tecnológicos para acompañar el proceso educativo, la voz sigue siendo un instrumento esencial de los docentes, muy expuesto a sufrir daños. De hecho, “un 60% de los educadores con menos de cinco años de antigüedad tienen compromiso vocal”, aseguran desde el Colegio de Fonoaudiólogos de La Plata en base a un relevamiento que abarcó a 800 educadores de la Región.

“Los maestros de grado y profesores son los que presentan mayor grado de afectación; sobre todo los de educación física y música, una población con importantísimo riesgo vocal”, explicó Claudia Díaz, integrante del Colegio profesional.

“El esfuerzo constante por hacerse escuchar deriva en una enfermedad profesional con singular impacto hacia el interior del sistema educativo. La disfonía es la segunda mayor causa de solicitud de licencia médica por parte de los maestros”, agrega Morchón.

Lo cierto es que tan importante como brindarles a los docentes un tratamiento adecuado es “ayudarlos a prevenir las disfonías a partir de la enseñanza de una sólida técnica de uso de la voz, como parte de su proceso de formación. Y es que actualmente los programas de estudio de la carrera no incluyen técnicas para aprender a utilizar la voz”, aseguran desde el colegio profesional.

Además de la actividad docente, el nuevo protocolo para disfonías abarca también la desempeñada por preceptores escolares, actores profesionales, cantantes, trabajadores de espectáculos y telefonistas.

Evidencias
Un relevamiento realizado por el Colegio de Fonoaudiólogos local entre 800 docentes de La Plata, Berisso, Ensenada, Magdalena, Quilmes y Berazategui con menos de cinco años de antigüedad, evidenció que un 60% de ellos registraba algún grado de compromiso en su aparato vocal